El Mercado de La Laguna inspira tus menús para las fiestas de agosto: La carne de cabra al estilo de Tejina

La carne de cabra es uno de los platos tradicionales más representativos de la gastronomía canaria y mantiene una presencia especial en Tejina, en el municipio de San Cristóbal de La Laguna, Tenerife. Su elaboración está vinculada a la cocina popular y familiar, basada en productos locales y recetas transmitidas de generación en generación.

En Tejina, la carne de cabra suele prepararse guisada lentamente y acompañada de un sofrito y diferentes especias y hierbas aromáticas. El resultado es un plato de sabor intenso y característico, asociado a reuniones familiares, celebraciones y establecimientos de comida tradicional. Más que una receta, constituye una muestra de la cultura gastronómica y de las costumbres rurales de la zona.

La carne de cabra al estilo de Tejina es un guiso canario potente, con la cabra bien tierna y una salsa oscura, especiada y con bastante sabor. Hay variantes de casa en casa, pero puedes hacerla así:

Carne de cabra estilo Tejina
Para 4–6 personas

1,5 kg de carne de cabra troceada
2 cebollas grandes
1 cabeza de ajos
1 pimiento rojo
2 tomates maduros
2 hojas de laurel
1 cucharadita de comino
1 cucharadita de pimentón
1–2 pimientas piconas o un poco de picante, al gusto
1 cucharadita de tomillo
1 vaso de vino tinto
Un chorrito de vinagre
Aceite de oliva
Sal y pimienta negra
Agua o caldo
Opcional: una copita de coñac o aguardiente

Manos a la obra:

Salpimienta la cabra y dórala por tandas en un caldero con aceite. Retírala y, en el mismo aceite, sofríe lentamente la cebolla, el pimiento y bastante ajo. Añade el tomate y deja que el sofrito quede bien concentrado.

Machaca en un mortero varios ajos con el comino, la pimienta picona, el pimentón, tomillo, sal y un chorrito de vinagre. Incorpora este majado al sofrito, remueve brevemente y añade la carne, el laurel y el vino. Si usas coñac o aguardiente, añádelo también.

Cubre casi al ras con agua o caldo y cocina a fuego muy lento entre 1½ y 2½ horas, según la edad y dureza de la cabra. La carne debe quedar muy tierna y la salsa reducida, espesa y oscura. En olla a presión suele bastar con unos 40–50 minutos, terminando después destapada para reducir la salsa.

Un detalle importante: está todavía mejor reposada de un día para otro. Al recalentarla, la salsa se concentra y la carne toma mucho más el majado. Va de maravilla con papas arrugadas o papas guisadas y un buen pan.

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