Es una receta típica de la isla de Tenerife. Como su nombre indica es típica de los días de fiesta, por lo tanto casi todo el mundo se la ofrecerá. En muchos sitios la llaman carne de «cochino» en adobo
Guamasa huele hoy a «carnefiesta». Esta receta es de esas que, sea el día que sea, sea la temporada que sea, entra sola; primero, por el olor que desprende mientras se fríe y luego por el sabor que le aporta el adobo al cerdo. Es de esos platos que me transportan a mi niñez y siempre se me viene a la cabeza la visión de mi madre dando golpes con su almirez de hierro mientras preparaba este exquisito adobo «pa» la romería.
Se trocea la carne de cerdo en dados y se dispone en un lebrillo (de porcelana, nunca de aluminio). Se hace un majado con el orégano, el laurel, el tomillo, los ajos, el clavo, la sal, la pimienta negra y el pimentón, que se saca del mortero con dos partes de aceite y una de vinagre (en cantidad que cubra bien la carne). Este majado se vierte sobre la carne de cerdo, dejando en maceración durante toda la noche (en un lugar fresco o en la nevera). Al día siguiente se fríe la carne y se dispone en un caldero con los restos del adobo y del aceite de freír la carne, dorándola un poco. Se aparta del fuego y tras espera un poco para que se enfríe, se pasa la salsa (hecha con el adobo y el aceite) por un colador. Se vuelve a añadir a la carne y se le da un hervor. Cuando la carne vaya a estar, se majan las rodajas de pan frito en el mortero, añadiéndolas a la carne, que se aparta a continuación.
Ingredientes:
1½ Kg de cerdo
100 gr de orégano
2 hojas de laurel
100 gr de tomillo
6 ó 7 dientes de ajo
1 clavo, 1 cucharada de sal
4 granos de pimienta negra
1 cucharadita de pimentón
aceite, vinagre
3 rodajas de pan frito.

