EL EVANGELIO DEL VIERNES 20 DE SEPTIEMBRE
Teresita Laborda
LC. 8,1-3 Después de esto. Jesús anduvo por muchos pueblos y aldeas proclamando y anunciando el reino de Dios. Le acompañaban los doce apóstoles y algunas mujeres que él había liberado de espíritus malignos y enfermedades. Entre ellas estaba María, la llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; también Juana, esposa de Cuza, el administrador de Herodes; y Susana, y otras muchas que los ayudaban con lo que tenían. COMENTADO POR Card. Oscar Rguez. Maradiaga:
«JESUS, NI EN SU LENGUAJE NI EN SUS ACTITUDES, MARCA UNA RAYA DE DIFERENCIA EN EL TRATO Y EL RESPETO A LA PERSONA DE UN HOMBRE O DE UNA MUJER; ANTES BIEN, EL EVANGELIO DE LUCAS RESALTA LA DELICADEZA DE JESUS HACIA LAS MUJERES, ASI ES CON LA VIUDA DE NAIN, CON LA PECADORA DE AYER EN CASA DEL FARISEO, AHORA CON ESTAS BONDADOSAS «COOPERADORAS» PASTORALES, O CON MARIA Y MARTA DE BETANIA Y, SOBRE TODO, EXALTANDO LA FIGURA DE MARIA, LA MADRE DEL SEÑOR. ASI SE ROMPE TODO PREJUICIO SEXISTA Y LA MUJER SUSTENTA SU ALTISIMO VALOR EN LA COMUNIDAD CRISTIANA.»
El Papa Francisco, como no podía ser de otra manera dada la renovación que esta haciendo de la Iglesia Católica, ha valorado nuevamente la importancia de la mujer no solo en la Iglesia Católica sino en el contexto de toda la sociedad llamandola a ocupar puestos de responsabilidad y decisión a la hora de abordar y decidir sobre temas que hasta ahora solamente estaban reservados a los hombres. Un paso más de este Papa Francisco que nos ha caído llovido del cielo para acabar con la egolatría y egoísmo de muchas personas que nos dirigen tanto en la vida civil como religiosa. Que el Espíritu Santo le siga iluminando para el bien de la humanidad.
