De la mano del Mercado de La Laguna, comer sano: Consejos para comer sano y ligero después de Navidad

Tras los excesos de estas pasadas semanas somos muchos los que nos proponemos depurar nuestro organismo de todos los extras que hemos cometido durante las fiestas, comilonas, calorías superfluas, bebidas alcohólicas, dulces, grasas y azúcares sin control…
Los bien sabidos buenos propósitos de año nuevo suelen traer consigo promesas que en la mayoría de los casos caerán en saco roto, muchos de esos propósitos tendrán que ver con nuestra salud, con esos kilitos de más que nos pesan, ya sean recién llegados durante estas fiestas o de esos ya aparcados en nuestros cuerpos y de los cuales no hay forma de deshacerse.
Consejos para comer sano y ligero después de Navidad
1. El primer consejo que queremos darte, es que en caso de necesitar una dieta de adelgazamiento te pongas en contacto con un nutricionista o dietista titulado. Creemos que este punto es importante ya que no todo vale y en esta época, es frecuente encontrarse con dietas milagro, con vendedores de humo que prometen que tomando tal o cual producto adelgazaremos, etc. No nos engañemos, una bajada saludable de peso solo la conseguiremos guiados por un profesional cualificado. Así que si este es tu caso, o uno de los puntos que te preocupa, acude a un profesional de la nutrición, él te dará las pautas para que retomes una alimentación saludable con la que bajar peso o acorde a tus necesidades.
2. El segundo consejo que podemos ofrecerte es que planifiques, en la planificación de tus comidas y cenas está parte de la clave. No dejes para última hora tu plan de comidas, adelántate, coge papel y boli y prepara un cuadrante en el que anotes lo que comerás y cenarás esa semana, siendo consciente de que lo que queremos es comer sano y ligero. Que no falten las legumbres, al menos 3 raciones por semana, las frutas y verduras diarias, mínimo 5 raciones, las proteínas, optando por las magras. Opta por las grasas saludables, como nuestro delicioso aceite de oliva virgen extra, el aguacate, el salmón, otros pescados azules o los frutos secos. Bebe agua, al menos dos litros al día es lo recomendable en condiciones normales.
3. Olvídate de los ultraprocesados, deja a un lado la comida rápida al uso, esa llena de grasas malas, de calorías vacías y de azúcares, entre otros. Para no tener que caer en la tentación de la comida basura, como te decíamos en el punto 2, planifica tus comidas. Prioriza la cocina de mercado, productos frescos, cocinados con mimo en casa, esos ingredientes y platos que nos nutren de verdad, serán los que nos ayuden a recuperar la rutina en la mesa después de estos días de locura. Recuerda que Huercasa cocina sus vegetales como tú lo harías en casa, y que sus productos te pueden hacer ganar tiempo en la cocina, sin perder calidad ni sabor respecto al fresco.
4. Para hacer más llevadera la transición una idea sería el sustituir los platos de la vajilla que solamos utilizar en nuestras comidas, por platos de tamaño más pequeño, de este modo haremos nuestras raciones más pequeñas, ingiriendo así menos calorías y haciendo a nuestro estómago más paulatino el proceso después de los atracones.
5. Ve al mercado, enamórate de las verduras, arrasa con las frutas, dales una oportunidad a las hortalizas, disfruta con la variedad de las legumbres y al llegar a casa disfruta cocinando. Busca recetas, como estas que te dejamos hoy, sanas y sencillas con las que volver a la normalidad, con las que gozar en la cocina, cocinando como antaño, con mimo y cariño, así como lo hacían nuestras abuelas y madres.
6. Intenta comer en casa o si eres de los que comen el trabajo de tupper, opta por llevar comida saludable. Sabemos que el tiempo es oro y más cuando escasea y parece que no nos cunde para hacer nada, pero como siempre te decimos, cuidar nuestra alimentación y los ingredientes que consumimos es una garantía de hacer las cosas bien, de estar alimentándonos acorde a nuestro organismo. Productos sanos y naturales como las ensaladas de legumbres Huercasa pueden ser una buena opción cuando no somos capaces de sacar el tiempo necesario para cocinar.
