Cuenta atrás para la celebración del I Centenario del Teatro Leal ¡Quedan 7 días! “Las luchas canarias fueron célebres y memorables”. Por Julio Torres

En La foto el mítico luchador lagunero de las primeras decadas del siglo XX “Angelito”, el coloso luchador lagunero conocido como “el niño de cera” también se subió a las tablas del Leal en días de grandes luchadas…
Poco frecuentes en un teatro, el Leal también acogió desafíos de lucha canaria. La celebración de eventos de este tipo se extendió hasta 1918, cuando la empresa de Juan de la Cruz controla también el Parque Viana, pues su política era concentrar en éste los espectáculos más autóctonos, como lucha canaria o riñas de gallos, y preservar el Leal para los espectáculos y el cine.
Se cuidó mucho la publicidad de estos eventos. En septiembre de 1916, la “Empresa Teatro Leal” abona a la “Imprenta, papelería y Librería de Narciso Vera” 93 pesetas por: 100 carteles grandes papel color, 6.000 prospectos programas, 3.000 programas grandes, 300 entradas talonario para escenario y 1.000 prospectos anunciando variación luchada.
Con la celebrada en febrero de 1917, la Lucha se hizo arte en el Leal.
“Luchas canarias. Las celebradas el domingo último en el Teatro Leal de esta ciudad, entre el partido de la capital y el de la asociación de luchadores laguneros, estuvieron muy concurridas. Desde Santa Cruz vinieron numerosos aficionados.
En los dos primeros encuentros triunfó el partido lagunero, venciendo “Alvarote” a los santacrueceros Adrián de León y Diego Guerra Brito.
Después valió la suerte declarándose a favor del partido de la capital el cual tumbó a 18 laguneros, mientras que éstos solamente lograron vencer a 9 de aquéllos.
Obtuvieron, pues, los de Santa Cruz 9 luchas de ventaja; distinguiéndose Rafael Deniz, luchador de grandes facultades, que tumbó a 8, y Mariano Cabrera que también escuchó grandes aplausos.
Aunque la suerte no les acompañó por completo, distinguiéronse del partido de esta ciudad, el hijo de Hipólito, Pancho el de la caldera y “Angelito”. Éste perdió el desafío que sostuvo con Mariano Cabrera, pero hizo una labor de consumado artista, que causó delirante entusiasmo.
También resultó interesante el desafío entre José Reyes (el de las balas de harina) y Pancho el de la caldera, los cuales lucharon con grandes arrestos.
El desafío quedó en suspenso con dos luchadas a favor de cada uno (…)”.
“La Información”, 27 de febrero de 1917.
Hablamos del arte de la lucha, porque en algunos de los desafíos intervino “Angelito”, el mítico luchador lagunero conocido como “el niño de cera”, que dejó “en nuestro archipiélago ese sentir tan específico de nuestra Lucha, de ese dicho “El grande cayó y el chico ganó” . Para conocer su estilo, recurrimos a las siguientes palabras de Manuel Verdugo:
“Angelito no se envanece con los aplausos. Su noble e insuperable maestría en la lucha canaria se valora no sólo por la relativa exigüidad de su estatura y por una falsa apariencia de endeblez corporal, sino también por su simpática y atrayente modestia. Éstas y otras cualidades morales y físicas concurren en él para formar un tipo de luchador único, notabilísimo, que no se ha dado, ni creo que se vuelva a dar, entre los cultivadores del arte regional”.
Lucha Canaria, 4 de diciembre de 1918.
De Angelito se escribió mucho en la época, dedicándole incluso poesías, que recoge Antequera
Gira con ímpetu rudo
cual si te fuera a estrellar
y el público, ansioso y mudo,
te ve un momento oscilar
bajo el Hércules membrudo.
Pero en ese instante,
tras un fugaz remolino,
te alzas severo y triunfante,
mientras por tierra, mohíno,
rueda, a tus pies, el gigante.
Y luego que a tu rival
tiendes la mano leal,
suena de entusiasmo el grito
y… no eres Angelito
sino un Ángel Colosal.
Domingo J. Manrique
Cuando Dios se aburre arriba,
para alegrarse un poquito
baja con San Pedro y viene
a ver luchar a Angelito.
J. Machado
Desde el Tanque a San Benito
de El Baldío a Las Canteras
no hay luchador más bonito
que ese diablo de Angelito,
por desvíos y caderas.
Gil Roldán
Estos poemas retratan perfectamente cómo debió ser la Luchada de aquel domingo 25 de febrero de 1917, para la que se alquilaron 200 sillas.
“Recibí de la empresa del Teatro Leal, la cantidad de veinte pesetas, importe del alquiler de 200 sillas propiedad del Hospital de esta Ciudad, para la luchada que tuvo lugar en dicho teatro el día 25 del actual. Son 20’00 pesetas”. Manuel Expósito.
La Laguna, 28 de febrero de 1917
