Madrid celebra la Fiesta Nacional entre el desfile militar y la tensión política

La Fiesta Nacional reúne en Madrid a cerca de 4.400 militares en una jornada marcada por la ceremonia y la tensión política
Los reyes Felipe VI y Letizia, acompañados por la princesa Leonor y la infanta Sofía, han presidido el acto central de la Fiesta Nacional. El recorrido ha seguido el eje Prado-Recoletos, desde la glorieta del Emperador Carlos V, en Atocha, hasta la plaza de Colón, con la tribuna real situada junto a Neptuno.
La ceremonia ha combinado el homenaje institucional con la exhibición de las unidades militares. El programa incluía los honores a los reyes, la revista de la fuerza, el salto paracaidista con la bandera española, su izado y el homenaje a quienes dieron su vida por España, antes de los desfiles aéreo y terrestre. Entre las novedades anunciadas figuraba la primera participación en este desfile de los vehículos blindados 8×8 Dragón del Ejército de Tierra.
El despliegue ha contado con 4.380 efectivos, entre ellos 3.850 hombres y 530 mujeres. RTVE cifra la participación aérea en 82 aeronaves: 34 de combate y enseñanza, 16 de transporte y 32 helicópteros. Además de las Fuerzas Armadas, han participado la Guardia Civil, la Policía Nacional y otras instituciones como Protección Civil. La Formación Mirlo estaba encargada del sobrevuelo con los colores de la bandera nacional, tomando el relevo de la Patrulla Águila.
El ambiente político ha tenido un peso destacado. Pedro Sánchez ha recibido abucheos e insultos a su llegada, mientras Felipe VI era ovacionado. La celebración se ha desarrollado en un contexto de precampaña por las elecciones generales del 29 de noviembre. Entre los asistentes figuraban Alberto Núñez Feijóo y Emiliano García-Page; Santiago Abascal ha estado ausente.
Ceuta ha ocupado también un lugar relevante en la jornada. Su presidente, Juan Jesús Vivas, ha recibido muestras de apoyo y un saludo especialmente detenido de Felipe VI, en vísperas de la visita de los monarcas a las ciudades autónomas. www.huffingtonpost.es
Uno de los momentos más comentados lo ha protagonizado Leonor. Poco antes de que sonara el himno, se le ha desprendido la insignia del Toisón de Oro. La princesa se ha agachado para recogerla y ha continuado con el acto; posteriormente, el rey la ha ayudado a colocarla de nuevo. El pequeño percance no ha interrumpido la ceremonia.
Después del desfile, los reyes se han trasladado al Palacio Real para la recepción oficial, con alrededor de un millar de invitados de las instituciones y de la sociedad española. Este año se ha incluido a representantes de la sociedad civil de Ceuta y Melilla.
