La ermita de La Trinidad, una pequeña joya de la arquitectura religiosa del siglo XVIII, se podrá visitar este domingo

Con motivo de la festividad de la Santísima Trinidad que la iglesia celebra cada 31 de mayo, este año domingo,se podrá visitar la ermita de La Trinidad. Ubicada en la lagunera avenida del mismo nombre, el pequeño templo muestra un vistoso pórtico de cantería. Junto a esta construcción, que data de 1769, se encuentra la Casa Peraza de Ayala, que también ofrece elementos decorativos netamente canarios.
La avenida de La Trinidad, que se encuentra dentro de la zona «tampón» del centro declarado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco cuenta con algunas joyas arquitectónicas, entre ellas la ermita del mismo nombre, La Trinidad. Esta construcción religiosa se terminó de construir en 1769 y tiene acceso desde la casa contigua.
El pequeño templo forma unidad arquitectónica y visual con la fachada de la Casa Peraza de Ayala y mantiene los patrones de capillas y ermitas dispersadas por el municipio y, en particular, en el casco histórico.
La Capilla de la Santísima Trinidad se abre una sola vez al año, magníficamente conservada mantiene hasta su pavimento original, sin duda que traspasar su umbral, es entrar aun pasado lagunero que permanece inalterable,
La única casa de interés que subsiste en la Avenida de la Trinidad, ahogada en la actualidad por edificios modernos. Fue construida a mediados de siglo XVIII por el Coronel Baltasar Gabriel Peraza de Ayala (1701 – 1770). La casa, típicamente canaria, tiene tres plantas con vanos más pequeños en las dos primeras. El balcón es el centro del último piso, de celosías entre los soportes, fue antes abierto tras quitársele los cristales. Encima tiene cornisa y alero. a los lados sobresalen dos gárgolas. A su derecha se halla la Capilla de la Santísima Trinidad, sobre cuya portada aparece la fecha de 1769, año en el cual se terminó.
